lunes, diciembre 07, 2009

¿Qué es lo que realmente se pretende?


Se abre en el ambiente de estructuración estatal una nueva posibilidad de reforma, el afamado Ministro del interior, justicia, politica, arreglos navideños, rifas, juegos y espectaculos y otras tantas atribuciones ha proferido unas sabias palabras al pueblo colombiano, pero que bajo un analisis que no tacha en lo exhaustivo es facil identificar una serie de artimañas por parte del ejecutivo, ya sea para enmendar lo sucedido en su primera administración o para ejercer un control mas eficaz sobre el niño rebelde de su esquema estatal, la rama judicial.


“Esta reflexión se enmarcaría dentro de la posibilidad de restablecer el Ministerio de Justicia en el contexto de una ‘reforma estructural’ de la rama judicial, de manera que exista un balance institucional, funcional y técnico que permita que, sin sacrificar la autonomía propia del poder judicial, el Ejecutivo pueda contar con una cartera que interactúe de manera más especializada con la Rama Judicial”, Valencia Cossio.

Al parecer tambien menciono la forma en que posiblemente se tejera esta reforma, un debate lo llama él, en el que participaran el ejecutivo, la rama judicial, la academia y la sociedad civil (representada por anteriores magistrados de las altas cortes, lo cual a mi punto de vista no lograra recrear adecuadamente los intereses de los particulares). Independientemente de las convenciones a las que logren llegar en ese presuntivo debate, esta propuesta ha sido de dificil digestión, las opiniones del ministro no logran alimentar la criticidad de la poblacion, ¿acaso no deberian reformar unicamente la rama judicial?, se preguntan algunos, pero lo mas llamativo de la situación, es que esa forma de actuar supone un error de la divina providencía estatal en sus preceder, arreglaran lo dañaron hace ya unos años buscando presentarse como heroes, que vencen a un villano que ellos mismos crearon, o lo que realmente pretenden es imponer unas limitantes sobre los juecesillos, para que así estos actuen conforme a sus intereses pues es absurdo creer que la creacion de ese ministerio sera salvaguarda de la independencia de la rama judicial con respecto al gobierno.

Es particularmente gracioso que el gobierno solo haya decidido corregir craso error, cuando dicha rama del poder publico se le enfrenta publicamente y con grandes argumentos, solidos y congruentes si me permiten decirlo, la eleccion del fiscal, los continuos pronunciamientos, el paro judicial, todo ello ha ensombrecido el rostro del ejecutivo y le ha impedido actuar libremente; todo lo contrario de lo que sucede con el congreso (Masa amorfa que pretende legislar).

La division de dicho ministerio, solo acarrearia mas trabas para el ideal ejercicio de administrar justicia que intentan llevar a cabo los jueces en las condiciones en que se encuentran. La seguridad democratica ha traido consigo el crecimiento de la fuerza publica tanto a nivel urbano como rural, pero esta caracteristica no se hizo presente en el panorama judicial, a mayor fuerza, mayor numero de criminales capturados pero no suficientes despachos judiciales para definir el paradero de todos estos curiosos personajes, los anaqueles se siguen llenando de archivos y no hay juez que ponga fin a eso. Pero los culpables siguen siendo los operadores judiciales, y asi lo manifesto el ministro.

La división del ministerio no es ya la solucion, la justicia seguira coja en el panorama nacional que se vive actualmente, el cambio no vendra de alli sino de un verdadero ejercicio reflexivo y reformante en lo que respecta a la estructura estatal, pero los particulares seguiremos sin una verdadera representación en dichos estamentos, otra de los argumentos que respaldan la tesis de que la democracia no es mas que un invento barato que otorga poder a unos pocos.










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