lunes, febrero 15, 2010

¿ QUE PARTE DEL "NO" AUN NO ENTENDEMOS ?




Siempre es grato encontrar escritos afines a nuestros propias creencias y pensamientos; he encontrado el siguiente texto en un blog que reviso con frecuencia y que por supuesto recomiendo. lo reproduzco acá para fomentar un poco la reflexión sobre ese tema.


¿QUÉ PARTE DEL "NO" AÚN NO ENTIENDES?

Con un bebé de brazos, una mujer muy asustada llega al consultorio de su ginecólogo y le dice:Doctor: por favor ayúdeme, tengo un problema muy serio. Mi bebé aún no cumple un año y ya estoy de nuevo embarazada. No quiero tener hijos en tan poco tiempo, prefiero un espacio mayor entre uno y otro.....El médico le preguntó: Muy bien, ¿qué quiere que yo haga?Ella respondió:Deseo interrumpir mi embarazo y quiero contar con su ayuda.


El médico se quedó pensando un poco y después de algún tiempo le dice: Creo que tengo un método mejor para solucionar el problema y es menos peligroso para usted.La mujer sonrió, pensando que el médico aceptaría ayudarla.


Él siguió hablando: Vea señora, para no tener que estar con dos bebés a la vez en tan corto espacio de tiempo, vamos a matar a este niño que está en sus brazos. Así usted tendrá un periodo de descanso hasta que el otro niño nazca. Si vamos a matar, no hay diferencia entre uno y otro de los niños. Y hasta es más fácil sacrificar éste que usted tiene entre sus brazos puesto que usted no correrá ningún riesgo.La mujer se asustó y dijo: ¡No, doctor! ¡Qué horror! ¡Matar a un niño es un crimen!También pienso lo mismo, señora, pero usted me pareció tan convencida de hacerlo, que por un momento pensé en ayudarla.


Pero recuerde: ¡NO MATARÁS! dice el quinto mandamiento...¿Qué parte del NO aún no entiende?Luego, el médico sonrió y después de algunas consideraciones más, vio que su lección surtía efecto.Convenció a la madre que no hay la menor diferencia entre matar un niño que ya nació y matar a uno que está por nacer, y que está vivo en el seno materno.


La mujer emocionada agradeció las explicaciones del médico y pensando en su hijo por nacer, dio -en silencio- también gracias a Dios. A continuación vio como su bebé casualmente sonreía. ¿Casualmente?, se preguntó.


¡Vas a tener un hermanito! le dijo, y le dio un beso con ternura.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias por Compartir tan grata lectura. Espero que no se detengan los que escriben en este Blog.

Anónimo dijo...

que buen aporte, es necesario ahcer conciencia sobre este tema tan enredado hoy en dia, seria bueno que tocaran mas a fondo este tema

animo

Anónimo dijo...

que bueno que también se toquen estos temas acá.

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